INSTITUTO ESPAÑOL | CIRUGÍA PLÁSTICA

Reducción de Pecho en Madrid

Cirugía de reducción de senos con el Cirujano Plástico Dr.Marco Amaya

Técnica quirúrgica consistente en la reducción del tamaño de los senos, así como la remodelación del mismo mediante la extirpación de la grasa, tejido mamario y piel dejando unos pechos más ligeros, firmes y elevados. También se puede reducir el tamaño de la areola.

Objetivo

Conseguir remodelar el pecho grande haciéndolo más proporcional al cuerpo, normalmente por problemas físicos o puramente estéticos dejando así una estructura proporcional al cuerpo de la persona.

Duración

Nuestra experiencia en la técnica permite realizar la intervención en 90 y 145 minutos.

Procedimiento quirúrjico

Se lleva a cabo mediante anestesia general. Hospitalizamos a todos nuestros pacientes recibiendo el alta a las 24/48 horas.

Nivel de malestar

El malestar es leve entre 2-3 sobre 10. Siendo un proceso NO DOLOROSO en la inmensa mayoría de las pacientes.

Resultados

Es sin lugar a duda la cirugía más agradecida. Si en tu caso está indicado, te animamos a que te intervengas.

Recuperación

Proceso poco doloroso la recuperación es rápida, habitualmente a las 2 semanas han cicatrizados las heridas.

¿Qué es la reducción de pecho?

En primer lugar, aclarar que reducción de mamasreducción de pechoreducción de bustoreducción de senos, o mamoplastia de reducción son sinónimos de la misma intervención. En la inmensa mayoría de los casos se refiere a la mujer, aunque es un término que puede aplicarse al hombre que presenta ginecomastia (desarrollo excesivo de las mamas en un varón).

No hay que confundir reducción de pecho con reducción de areolas (piel pigmentada alrededor del pezón). Éste último es un procedimiento que habitualmente se suele llevar a cabo siempre en la mamoplastia de reducción mamaria, y consiste en realizar una disminución del diámetro de las areolas. 

El tamaño de la areola que se considera más armonioso está en torno a los 42 mm, no queriendo decir que otros tamaños sean considerados inestéticos, ya que dependerá de las variaciones anatómicas y raciales de la mujer. Tampoco confundir con la reducción de pezón que es la parte que más sobresale en la mama y que a través de la cual se da el pecho.

Aclarados estos puntos, podemos definir la reducción mamaria como el procedimiento quirúrgico por el que se reduce el tamaño de las mamas de una paciente. Con el procedimiento no solo se consigue reducir el tamaño de las mamas, sino que el pecho es además elevado y el tamaño del tejido areolar reducido, sin afectar el tamaño del pezón.

La mamoplastia de reducción o reducción de mamas es una técnica quirúrgica que consiste en reducir el tamaño de la mama y remodelarlo para aliviar normalmente problemas físicos relacionados con las mamas excesivamente grandes y pesadas, como dolores de espalda, cuello, así como problemas psíquicos por la inaceptación de esta parte del cuerpo.

Lo que se hace con este tipo de intervenciones es reducir la glándula, el tejido graso y la piel que la envuelve, ajustando así unas mamas más altas, tensas y armoniosas. También se puede reducir el tamaño de la areola.

¿Cuáles son los beneficios de hacerse una reducción mamaria?

Los beneficios de la  reducción mamaria incluyen una mejoría de las molestias que provoca un pecho excesivamente desarrollado y falta de sustentación. Esas molestias pueden traducirse en:

chicas haciendo ejercicio
En otro plano estarían las mejorías en el aspecto psicosocial:
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¿Quién puede hacerse una reducción de senos?

Toda mujer con un volumen  excesivo de pecho, siempre y cuando cumpla estos cinco puntos:

La edad no es determinante aunque podríamos agrupar a las pacientes que acuden a la consulta en dos grupos de edad: aquellas mujeres  con edades comprendidas entre 17-27 años que sufrieron un desarrollo desproporcionado y las pacientes entre 35-65 años en la que tras embarazos, o con el paso de los años han sufrido un incremento de volumen del pecho unido a una caída del mismo.

Esta intervención va dirigida sobre todo a mujeres con mamas grandes que presentan problemas físicos de espalda, cuello, etc., debido al exceso de peso, así como irritaciones de la piel debajo de la mama o problemas respiratorios. Suele ser, por tanto, una demanda más funcional que estética.

No está recomendado a mujeres que pretendan dar el pecho después del embarazo. Ya que es probable que no se pueda dar el pecho tras la intervención.

Lugar de la intervención

La reducción de mamas o mamoplastia de reducción, es una técnica quirúrgica que requiere ingreso en una clínica u hospital y se realiza dentro de un quirófano. Nunca debe realizarse dentro de una consulta.

¿Qué tipos de técnicas se utilizan para la operación de reducción de pecho?

Las técnicas se pueden clasificar es en función del pedículo  diseñado. El pedículo es la zona del complejo areola pezón que queda unido al resto de la mama. En función del pedículo existen muchas técnicas, con pedículo superior, supero interno, lateral, inferior, superior e inferior…. 

En algunos casos no es necesario un pedículo porque la areola va injertada, en estos casos la pérdida de sensibilidad es permanente. Esta última técnica se utiliza cuando el volumen a resecar es muy grande, existen comorbilidades importantes, o durante la intervención se evalúa que el pedículo no es viable.

Para mi es fundamental saber seleccionar la técnica más apropiada en función de cada caso

Las técnicas utilizadas son bastante variadas, aunque todas ellas prosiguen el mismo fin, una posición de la areola más alta, un estrechamiento de la base y una forma más natural. Generalmente la incisión tiene forma de ancla o T invertida, colocándose alrededor de la areola, en una línea vertical hacia abajo desde la areola y en una línea horizontal en el surco que hay debajo de la mama.

En la mayor parte de los casos se utilizará un drenaje y un vendaje. También se puede utilizar una incisión periareolar (para mamas ligeramente hipertróficas) o incisión vertical (para hipertrofias moderadas)

Es bastante común, una vez terminada la intervención, realizar una liposucción en la zona axilar, para reducir los cúmulos grasos.

Tipo de anestesia indicados para la mamoplastia de reducción

La máxima seguridad se ofrece cuando se realiza bajo anestesia general, aunque  la cirugía puede realizarse bajo anestesia local y sedación. En nuestro caso solo realizamos el procedimiento bajo anestesia general y con ingreso en hospitalización durante al menos una noche

En nuestras manos el procedimiento rara vez se demora más de 2 horas y 15 minutos. Dicho lo cual siempre puntualizo que la medicina no es matemáticas y  pueden alterarse los tiempos.

Para la reducción de mama se utiliza siempre anestesia general, donde el paciente quedará completamente dormido durante la operación no percibiendo así ningún dolor ni teniendo recuerdos de la intervención.

La anestesia general se realiza mediante inducción intravenosa y mantenimiento inhalatorio.
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Seguridad y satisfacción

¿Qué tipos de incisiones se realizan?

Las intervenciones de reducción de pecho pueden clasificarse en función de las cicatrices que se realizan en 3 grupos:

Las cicatrices tras la intervención se sitúan alrededor de la areolar (siempre)  y en forma de T invertida o solo una línea vertical. La cicatriz de la areola normalmente evoluciona muy bien, al igual que la vertical, la horizontal es la que  puede evolucionar peor. Sin embargo, esta cicatriz queda oculta  por el tejido mamario y  no es visible en la mayoría de los casos, mientras la paciente está en bipedestación (de pie). 

En mi experiencia la cicatrización dependen al 90% de la propia paciente siempre y cuando se utilice una técnica apropiada. Las personas de piel más clara cicatrizan mejor que las personas  con pieles muy morenas. Es fundamental preguntar por la existencia de cicatrices hipertróficas o queloides  sobre heridas previas. 

En lo que respecta a los cuidados de las cicatrices tras reducción de pecho, nosotros empleamos la utilización de apósitos desde el primer día. 

A partir de las 2-3 semana recomendamos utilizar parches de silicona tipo mepiform o trofoblastin. Si las cicatrices tienen buen aspecto aplicamos solo aceite de rosa de mosqueta

La aplicación del láser intraoperatorio podría ser indicado en las pacientes que tienden a cicatrizar  formando queloides.

aumento-mamario

¿Cómo es el proceso de la cirugía?

El paciente debe acudir a un mínimo de 2 consultas preoperatorias. En la primera se examina el caso y se explica el procedimiento, en la segunda se resuelven dudas y se marca la fecha de la cirugía, con un mínimo de 2-3 semanas.

Se realiza un estudio preoperatorio, habitualmente unos días previos a la intervención, en el que tras un análisis tendrás una consulta con el equipo de anestesia.

El paciente acude al Hospital el día de la cirugía marcado. En admisión entrega nuestra carta de presentación, desde allí le acompañan a su habitación en la planta de hospitalización.

Las enfermeras comprueban que dispones de toda la documentación, te entregarán el pijama quirúrgico, hacen una primera toma de constantes. A continuación, te invitan a que te vayas al baño, para colocarte el pijama quirúrgico y procedas a meterte en la cama.

Poco después llegará el celador para llevarte al área quirúrgica, donde se te cogerá una vía. Nuevamente, se comprueba toda la documentación y se realiza un nuevo check list antes de llevarte al quirófano, donde te presentaran al personal del quirófano. Esto será lo último que recuerdes, la inducción anestésica es muy rápida y las medicación te produce cierta amnesia. Lo siguiente que recuerdes será en la zona de recuperación postanestésica. Permanecerás allí durante 30-90 minutos trascurrido ese tiempo te subirán a la habitación.

No podrás tomar nada pasadas 6 horas de la cirugía, pasado ese tiempo te incorporan para ir al baño e iniciar la tolerancia a líquidos.
El ingreso durará entorno a las 24 horas, tiempo que también llevarás unos drenajes.
En el informe de alta vendrá indicada la medicación que tienes que tomar, así como la fecha de la primera revisión.

La reducción mamaria  es, contrariamente a los que piensan muchas pacientes, una intervención que tiene un postoperatorio  con pocas molestias en el 95% de las pacientes  (atención lo entregamos por escrito, estamos muy seguros de ello); es por lo tanto, un proceso NO DOLOROSO.  La realidad es que se pierde bastante sensibilidad en la mama, y esta pérdida es máxima la primera semana, empezando a recuperarse a partir de la segunda semana. Durante la segunda semana la sensibilidad comienza a  volver a las mamas, esto unido a que la medicación  analgésica se suspende,  puede resultar en la percepción de algunas molestias más que  durante la primera semana.   La  total recuperación varía en función de la técnica,   recuperándose en torno al  30-70%  de la sensibilidad  pasado un año.

En lo que respecta a las curas postoperatorias, en la primera consulta  tras la intervención se retira el vendaje. El pecho es lavado con solución antiséptica y se  colocarán unos apósitos que permite la higiene diaria normal (ducharse), no hay que aplicar ningún producto sobre los apósitos. Es  normal que en los días posteriores sangres un poco por lo que te aconsejaremos que coloques una compresa debajo del sujetador deportivo para que no manches el sujetador.

Sobre las suturas o puntos, el 100% son reabsorbibles y el 98% internos. A partir de las 2 semanas se suelen retirar las suturas externas que no hayan caído. Retirarlos NO DUELE.  A partir de la 3º-4º semanas podemos aplicar las tiras de silicona o la crema de rosa de mosqueta. Muy importante, a partir de la 2º semana,  la piel del pecho se descamará, es normal, se recomienda  aplicar una crema hidratante. 

Además, puede surgir unas pérdidas temporales de la sensibilidad en el pezón y la areola, que también ira recuperando poco a poco. La paciente llevará en el postoperatorio un vendaje y unos apósitos que serán retirados días más tarde sustituyéndose por un sujetador especial.
Normalmente a las 24 o 48 horas de la intervención la paciente recibe el alta y puede comenzar a hacer una vida normalizada, aunque se recomienda no realizar grandes esfuerzos durante la primera semana. Deberá seguir una serie de revisiones durante los meses posteriores. No es recomendable masajes fuertes en la mama durante los dos primeros meses.

Ahora bien ¿cuándo puedo  regresar a trabajo? Depende mucho del tipo del oficio . La mujer que realiza un trabajo esencialmente de oficina puede incorporarse  trascurrida 1 semana de la cirugía. Para trabajos con mayor actividad física  en los que son necesarios múltiples desplazamientos, o con carga física ligera, se  recomendaría esperar al menos 2-3 semanas. Para un trabajo esencialmente físico se recomendaría esperar entorno a las 4-6 semanas. 

Igualmente, para la actividad física, durante la primera semana, hay que evitar los esfuerzos, o  elevar mucho los brazos (el limite sería no elevar la mano por encima del codo). En la segunda semana se recomienda dar paseos de 20-25 minutos, y ya se pueden elevar los brazos sin carga. A partir  de la tercera semana podremos aumentar el tiempo de los paseos, o montarnos en una bicicleta estática.  Durante la cuarta semana podríamos iniciar la actividad deportiva de forma progresiva.

Lo que opinan nuestros pacientes

Lo que tienes que saber sobre la reducción de senos

Sí es posible realizarse una reducción de pecho por la seguridad social, la gigantomastia es una patología que está cubierta en la cartera de la seguridad social.

Existen una serie de criterios que pueden variar ampliamente de centro a centro, solo de forma orientativa reproduzco los más habituales:

– Indice de masa corporal (IMC) normal o sobrepeso. Dependiendo del centro pueden excluir a paciente con sobrepeso. Usualmente son excluidas sistemáticamente las pacientes que presenta obesidad hasta que el peso quede controlado. Aunque una mujer obesa puede ser intervenida, se piensa que si se baja el peso, el volumen de las mamas puede reducir, aunque por desgracia no siempre es así. En muchos casos, el volumen de las mamas es sobre todo a costa de tejido glandular, además, el excesivo volumen de las mamas puede dificultar la actividad física. En nuestra práctica privada nuestro criterio es que la mujer haya permanecido con el mismo peso durante los últimos meses, no obstante se le explica que lo ideal es que se pierda peso. La obesidad puede aumentar el riesgo de complicaciones y el riesgo anestésico. Si la gigantomastia es muy invalidante, y la paciente no tiene otros factores de riesgo pude ser intervenida.

– Distancia yugulo pezón por encima de… cm. Varía también en función del centro en algunos centros es por encima de 32-34 cm en otros por encima de 36 cm. Siendo el yugulo en la parte más alta del esternón.

– Volumen de resección estimado. Este es quizás unos de los criterios que habitualmente es más consensuado entre los diferentes centros. Se suele haber de la extirpación estimada de 1 kilo por cada mama.

– Presentar patología cervical añadida en forma de hernias discales, artrosis cervical o cirugía cervical previa.

– En algunos centros, simplemente no realizan esta intervención por alta demanda de patología oncológica y las pacientes son descartar por ese motivo.

Los criterios en este caso suelen ser los mismos que los de los hospitales públicos. El problema está a la hora de elegir el cirujano. La inmensa mayoría de los cirujanos plásticos no realizan esta intervención por ninguna compañía aseguradora.

 

Existen sujetadores específicos para las cirugías mamarias. Estos sujetadores deben llevarse durante las primeras 4-6 semanas. En muchas ocasiones un sujetador deportivo nos puede suplir a los anteriores, siempre que se tengan broche adelante o atrás. Los sujetadores sin cierre requieren de grandes contorsiones por lo que desaconsejo su uso durante el primer mes.

Muy importante que el color del sujetador sea “sufrido”. Es normal un leve sangrado las primeras semanas, un sujetador muy claro puede quedar manchado definitivamente a pesar del lavado.

A partir del 3-4 días se pueden iniciar los paseos de 15-20 minutos, incrementado el tiempo a 30-40 minutos a las 2 semanas. A partir de la 3º semanas puedes probar con la bicicleta estática, o incrementar los paseos hasta una hora. Solo a partir de las 4-6 semanas podremos plantearnos volver al gimnasio de forma progresiva a realizar nuestras rutinas, o salir a correr.

La reducción de pecho no excluye la presentación a posterior de cáncer de mama, ya que lo normal que se dejemos un cierto volumen de tejido glandular. Antes de la intervención es necesario unas pruebas de imagen de la mama. Además, se envía a estudio el tejido mamario resecado.

 

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¿Por qué elegirnos?

Cuando pensaba como contestar a esta pregunta pensaba en mis compañeras: la Dra. López, una cirujana valiente y capaz afrontar los problemas quirúrgicos más complejos; la Dra. Rubio, quizás la persona más inteligente con la que haya trabajado; o la Dra. Gómez, que suma además un tesón y resilencia increíbles. 

Todas ellas formadas en hospitales públicos, bajo el estricto programa de aprendizaje MIR avalado por el Ministerio de Sanidad, cuya nota de corte es de las más altas. La dificultad es comparable a las oposiciones a judicatura, inspección de hacienda, fiscal o notaria, al cuerpo diplomático,… 

Todas pertenecen a la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética, trabajando en algunos de los hospitales más punteros de España: Hospital La Paz y Hospital Puerta del Hierro.

Por si fuera poco, por encima de todo lo anterior, destacan por su calidez humana, su compañerismo y sus deseos de ayuda al prójimo, atributos primordiales para poder proporcionar una atención integral al paciente.

Comencé a interesarme por esta intervención tras comprobar el importante volumen de pacientes con esta patología y la gran satisfacción que provocaba entre las pacientes los resultados. 

Pacientes que no desean intervenirse por motivos estéticos, sino por querer que el pecho no sea un hándicap en su vida. Cuantas más pacientes operábamos, más pacientes acudían a consulta, fuimos variando las distintas técnicas descritas adaptándolas para alcanzar los mejores resultados.

Operamos a mujeres jóvenes, que luego nos recomendaban a sus madres, es muy curioso, pero si siempre operamos a la hija y luego a la madre. A mujeres pertenecientes a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, que no podía llevar el chaleco abrochado, a profesoras, monitoras de gimnasio, varias juezas,… todas con el mismo problema que les afectaba de forma diferente en su día a día.

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Lo último sobre la reducción mamaria en Madrid

Con la reciente publicación del artículo: Breast Reduction: Surgical Techniques with an Emphasis on Evidence-Based Practice and Outcomes queremos realizar un pequeño resumen del mismo para llevar esta información a nuestros pacientes debido a la singular relevancia del mismo.

Es de sobra conocido el alto grado de satisfacción de los pacientes con esta cirugía1 , así como el beneficio sobre la ansiedad, depresión, la imagen corporal, las relaciones sociales o incluso a la hora de vestirse.

El primer artículo publicado sobre la reducción mamaria fue del Francés Raymond Passot en 1953, en ese primer artículo ya se hablaba de la importancia del marcado prequirúrgico, tratar de forma diferente a la piel y a la glándula, así como la necesidad de eliminar el tejido ptosico o caído.

El soporte vascular al pecho viene principalmente de la arteria mamaria interna y secundariamente de la torácica lateral y del sistema toracoacromial. El retorno venoso es superficial y drena principalmente superomedialmente4. La inervación viene a nivel intercostal desde el 2º al 6º espacio intercostal, siendo el 4º espacio intercostal el principal.

La cicatriz en T invertida o patrón de Wise fue descrita por Robert Wise en 1956, siendo la técnica más empleada por los cirujanos plásticos en Estados Unidos5. (Es también la más empleada por mí) Esta técnica permite a los cirujanos utilizar cualquier tipo de pedículo (tracto de tejido que conecta con el complejo areola pezón), superior, superomedial, medial, inferior, lateral, central o bipediculado. La elección del pediculo viene motivada por la morfología la mama, o la presencia de cicatrices previas.

El pediculo superomedial es el más utilizado (coincidiendo en mi técnica habitual), sin embargo no todas las pacientes son candidatas a utilizar este pedículo. El marcaje de la posición del pezón es fundamental hay que evitar marcarlo muy alto (imprecisión bastante frecuente que puede lastrar nuestro resultado, otra imprecisión se origina de no alargar las cicatrices en el surco de la mama).

Las técnicas de en la que se reducen cicatrices, pueden ser utilizadas para casos muy concretos:

-Cicatriz únicamente periareolar descrita por Benelli6 exclusiva para casos muy concretos ( personalmente nunca la he empleado, ni tampoco la he visto emplear a ningún compañero como técnica de reducción mamaria, sí que la utilizo como técnica de mastopexia).

-Cicatriz vertical, incialmente descrita por Arie7, popularizada por Lassus8 y posteriormente Lejour9 que añadió a la técnica de Lassus las suturas al pectoral e incorpora la liposucción a la cola de la mama. Hall-Findlay10 modifico la técnica de Lejour utilizando el pediculo superomedial y abandonando la liposucción a o las suturas al pectoral. (Esta técnica ha de ser cuidadosamente seleccionada, no es útil para reducciones de mamas con importante volumen por encima del 800 gr, ni en los casos en los que exista abundante piel. Hay que subrayar también el aspecto de la mama que durante el primer año es cuando menos extraño).

Está indicada cuando existe una ptosis (caída) muy significativa de la mama, el volumen a resecar es muy elevado, existen comorbilidades de la paciente, o cirugía previa en la mama que interfiera en la viabilidad de los pedículos.

También es utilizada como técnica de rescate, cuando intraoperatoriamente se aprecia que existe algún problema con la vascularización del pedículo.

Es de sobra conocido el alto grado de satisfacción de los pacientes con esta cirugía1 , así como el beneficio sobre la ansiedad, depresión, la imagen corporal, las relaciones sociales o incluso a la hora de vestirse.

El primer artículo publicado sobre la reducción mamaria fue del Francés Raymond Passot en 1953, en ese primer artículo ya se hablaba de la importancia del marcado prequirúrgico, tratar de forma diferente a la piel y a la glándula, así como la necesidad de eliminar el tejido ptosico o caído.

El soporte vascular al pecho viene principalmente de la arteria mamaria interna y secundariamente de la torácica lateral y del sistema toracoacromial. El retorno venoso es superficial y drena principalmente superomedialmente4. La inervación viene a nivel intercostal desde el 2º al 6º espacio intercostal, siendo el 4º espacio intercostal el principal.

La cicatriz en T invertida o patrón de Wise fue descrita por Robert Wise en 1956, siendo la técnica más empleada por los cirujanos plásticos en Estados Unidos5. (Es también la más empleada por mí) Esta técnica permite a los cirujanos utilizar cualquier tipo de pedículo (tracto de tejido que conecta con el complejo areola pezón), superior, superomedial, medial, inferior, lateral, central o bipediculado. La elección del pediculo viene motivada por la morfología la mama, o la presencia de cicatrices previas.

El pediculo superomedial es el más utilizado (coincidiendo en mi técnica habitual), sin embargo no todas las pacientes son candidatas a utilizar este pedículo. El marcaje de la posición del pezón es fundamental hay que evitar marcarlo muy alto (imprecisión bastante frecuente que puede lastrar nuestro resultado, otra imprecisión se origina de no alargar las cicatrices en el surco de la mama).

Las técnicas de en la que se reducen cicatrices, pueden ser utilizadas para casos muy concretos:

-Cicatriz únicamente periareolar descrita por Benelli6 exclusiva para casos muy concretos ( personalmente nunca la he empleado, ni tampoco la he visto emplear a ningún compañero como técnica de reducción mamaria, sí que la utilizo como técnica de mastopexia).

-Cicatriz vertical, incialmente descrita por Arie7, popularizada por Lassus8 y posteriormente Lejour9 que añadió a la técnica de Lassus las suturas al pectoral e incorpora la liposucción a la cola de la mama. Hall-Findlay10 modifico la técnica de Lejour utilizando el pediculo superomedial y abandonando la liposucción a o las suturas al pectoral. (Esta técnica ha de ser cuidadosamente seleccionada, no es útil para reducciones de mamas con importante volumen por encima del 800 gr, ni en los casos en los que exista abundante piel. Hay que subrayar también el aspecto de la mama que durante el primer año es cuando menos extraño).

Respecto al instrumental no es necesario uno específico para esta intervención, dentro del material habitual de cirugía plástica. Es imposible realizar una reducción de mamas con Láser. En casos MUY seleccionado se puede realizar una reducción mediante liposucción o liposucción asistida por láser, o realizar ese proceso en los laterales de la mama; pero repito, es extremamente infrecuente. En la inmensa mayoría de los casos es necesaria la extirpación de piel.

Habitualmente la pérdida de peso conlleva una pérdida de volumen mamario en aquellas mamas cuyo componente es principalmente graso. Sin embargo, en muchas mujeres a pesar de perder peso, no consiguen disminuir el volumen del pecho, porque presentan un predominio de tejido glandular. Otras mujeres consiguen disminuir el volumen pero se acentúa la caída de la mama.

Doctor Marco Amaya

Cirujano Plástico y Estético Especialista en Reducción de Pecho

El Dr. Marco Amaya aporta a sus pacientes un punto de vista objetivo sobre la realidad sus problemas, contextualizandolos de manera individualizada. Ha sido elegido como el cirujano mejor valorado de Madrid y el 2º mejor valorado de España. Formado en la Universidad de Extremadura completo sus estudios en la Universidad de Sevilla. Licenciado en Medicina es especialista vía MIR en Cirugía Plástica Estética y Reparadora, miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora SECPRE. Con experiencia internacional el Dr. Marco Amaya es experto en cirugía mamaria con especial interés en la cirugía de reducción mamaria, cirugía facial y corporal. Destaca por su afabilidad y su carácter empático.

Referencias Bibliográficas

  1. American Society of Plastic Surgeons. 2017 plastic surgery statistics report. Available at: https://www.plasticsurgery. org/documents/News/Statistics/2017/plastic-surgery-statistics-full-report-2017.pdf. Accessed December 27, 2018.
  2. Pérez-Panzano E, Gascón-Catalán A, Sousa-Domínguez R, Carrera-Lasfuentes P, García-Campayo J, Güemes-Sánchez A. Reduction mammaplasty improves levels of anxiety, depression and body image satisfaction in patients with symptomatic macromastia in the short and long term. J Psychosom Obstet Gynaecol. 2017;38:268–275
  3. Passot R. La correction esthetique du prolapses mammaire procede de la transposition du mamelon. Presse Med. 1925;33:317–318
  4. 6. Corduff N, Rozen WM, Taylor GI. The superficial venous drainage of the breast: A clinical study and implications for breast reduction surgery. J Plast Reconstr Aesthet Surg. 2010;63:809–813. Greco R, Noone B. Evidence-based medicine: Reduction mammaplasty. Plast Reconstr Surg. 2017;139:230e–239e 2.
  5. Benelli L. A new periareolar mammaplasty: The “round block” technique. Aesthetic Plast Surg. 1990;14:93–100
  6. Arie G. Una nueva tecnica de mastoplastia. Rev Latinoam Cir Plast. 1957;3:23–28.
  7. Lassus C. A 30-year experience with vertical mammaplasty. Plast Reconstr Surg. 1996;97:373–380.
  8. Lejour M. Vertical mammaplasty and liposuction of the breast. Plast Reconstr Surg. 1994;94:100–114.
  9. Hall-Findlay EJ. A simplified vertical reduction mammaplasty: Shortening the learning curve. Plast Reconstr Surg. 1999;104:748–759; discussion 760–763.
  10. Greco R, Noone B. Evidence-based medicine: Reduction mammaplasty. Plast Reconstr Surg. 2017;139:230e–239e.
  11. American Cancer Society. American Cancer Society guidelines for the early detection of cancer. Available at: https:// www.cancer.org/healthy/find-cancer-early/cancer-screening-guidelines/american-cancer-society-guidelines-for-theearly-detection-of-cancer.html. Accessed January 6, 2019.
  12. Bratzler DW, Dellinger EP, Olsen KM, et al.; American Society of Health-System Pharmacists; Infectious Disease Society of America; Surgical Infection Society; Society for Healthcare Epidemiology of America. Clinical practice guidelines for antimicrobial prophylaxis in surgery. Am J Health Syst Pharm. 2013;70:195–283.
  13. Rubio GA, Zoghbi Y, Karcutskie CA, Thaller SR. Incidence and risk factors for venous thromboembolism in bilateral breast reduction surgery: An analysis of the National Surgical Quality Improvement Program. J Plast Reconstr Aesthet Surg. 2017;70:1514–1519.
  14. American Society of Plastic Surgeons. Evidence-based clinical practice guideline: Reduction mammaplasty. Available at: https://www.plasticsurgery.org/Documents/Health-Policy/ Guidelines/guideline-2011-reduction-mammaplasty.pdf. Accessed January 6, 2019.
  15. Simpson AM, Donato DP, Kwok AC, Agarwal JP. Predictors of complications following breast reduction surgery: A National Surgical Quality Improvement Program study of 16,812 cases. J Plast Reconstr Aesthet Surg. 2019;72:43–51.
  16. Lewin R, Göransson M, Elander A, Thorarinsson A, Lundberg J, Lidén M. Risk factors for complications after breast reduction surgery. J Plast Surg Hand Surg. 2014;48:10–14.
  17. Karamanos E, Wei B, Siddiqui A, Rubinfeld I. Tobacco use and body mass index as predictors of outcomes in patients undergoing breast reduction mammoplasty. Ann Plast Surg. 2015;75:383–387.
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  20. Firriolo JM, Nuzzi LC, Schmidtberg LC, Labow BI. Perioperative ketorolac use and postoperative hematoma formation in reduction mammoplasty: A single-surgeon experience of 500 consecutive cases. Plast Reconstr Surg. 2018;142:632e–638e.
  21. Mundy LR, Homa K, Klassen AF, Pusic AL, Kerrigan CL. Understanding the health burden of macromastia: Normative data for the BREAST-Q reduction module. Plast Reconstr Surg. 2017;139:846e–853e.
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Preguntas frecuentes sobre la reducción de pecho

No, con matices. Los resultados de una cirugía sobre una persona nunca podrán ser permanentes. La mujer continuará envejeciendo y la mama lo hará como el resto del cuerpo. No obstante, pasados los 6 primeros meses si mantenemos el peso estable es fácil que esa variación sea muy discreta en el tiempo. Dicho esto, podemos aclarar que tras la cirugía la mama se inflama y crea la ilusión óptica a la paciente de llevar unos implantes. Pasados de 2 a 4 meses la inflamación baja, y el volumen se reduce sobre todo en la parte superior que antes estaba inflamada. El aspecto del pecho tras la inflamación será de una mama natural. El resultado se mantendrá en el tiempo siempre y cuando no existan variaciones muy considerables (+/- 6kg) en el peso de la paciente en cuyo caso esa variación será apreciable en la mama como ocurrirá en cualquier parte del cuerpo que nos fijemos.

No, con matices. En la mayoría de los casos no se puede  dar de lactar. No obstante, en casos muy  concretos en función de la técnica  podría  ser posible. Estas técnicas que permiten dar el pecho solo podrían ser viables en determinados casos. Si el volumen es  muy elevado  como regla general no sería viable.

No, con matices. Probablemente se verá  muy alterada. En términos generales se habla que la sensibilidad se pierde completamente, aunque es cierto que es  muchos casos al sensibilidad puede mantenerse.  Depende fundamentalmente del volumen a resecar, si bién, no se existe una correspondencia exacta, a mayor volumen resecado es más fácil que la sensibilidad se vea  más alterada.

Si, con matices. El mejor consejo es abandonarlo completamente 2 semanas antes y 2 semanas después, no solo para la cicatrización, sino para la función ventilatoria durante la anestesia. Dicho lo anterior, aconsejando encarecidamente el abandono del hábito tabáquico, en ciertos caso, podría permitirse asumiendo riesgos. Una paciente joven fumadora social 2-3 cigarrillos al día con un volumen a resecar no muy elevado, aunque repito mi consejo es abandonarlo por completo SIEMPRE.

No, sin matices. Las mujeres que se someten a una reducción mamaria tienen MENOS riesgos de desarrollar cáncer de mama en el futuro, por la simple razón de que se ha reducido el tejido mamario. No por ello significando que no puedan desarrollar cáncer de mama. Podrán desarrollar cáncer de mama pero en un porcentaje menor.

Nosotros recomendamos un sujetador ortopédico específico. Puede utilizarse un sujetador deportivo siempre que tenga un sistema de cierre, evitando un contorsionismo de los brazos para colocarlo mejor delante. Idealmente que se abroche en la parte anterior. Desaconsejamos sujetadores con aros hasta pasadas 6-8 semanas de la cirugía.
El sujetador ha de quedar firme, pero al mismo tiempo que la presión no resulte incómoda o molesta.

Sí, pero a partir de las 6-8 semanas tras la cirugía.
Inmediatamente tras la cirugía, debemos utilizar un sujetador deportivo, que deberos utilizar las 24 horas, solo retirándolo para la ducha. Pasadas 6-8 semanas podemos probar a utilizar un sujetador con aro. Las primeras veces utilizarlo en cortos periodos de tiempo incrementando el tiempo si no existen molestias. Puede haber pacientes que les produzca molestias y no las tolere.

Siempre explico que la talla nunca varía. Me explico: la talla viene dada por el contorno torácico y este no cambia tras la cirugía. Lo que si varía es la copa. A veces, puede ocurrir que una paciente que utilice un sujetador 100 copa D pase a utilizar una talla 100 copa B y que también le sirva una 95 copa B.

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