REDUCCIÓN DE PECHO EN MADRID

Técnica quirúrgica consistente en la reducción del tamaño de los senos, así como la remodelación del mismo mediante la extirpación de la grasa, tejido mamario y piel dejando unos pechos más ligeros, firmes y elevados. También se puede reducir el tamaño de la areola.

OBJETIVO

Conseguir remodelar el pecho grande haciéndolo más proporcional al cuerpo, normalmente por problemas físicos o puramente estéticos dejando así una estructura proporcional al cuerpo de la persona.

DURACIÓN

Nuestra experiencia en la técnica permite realizar la intervención en 90 y 145 minutos.

PROCEDIMIENTO QUIRÚRGICO

Se lleva a cabo mediante anestesia general. Hospitalizamos a todos nuestros pacientes recibiendo el alta a las 24/48 horas.

NIVEL DE MALESTAR (0-10)

El malestar es leve entre 2-3 sobre 10. Siendo un proceso NO DOLOROSO en la inmensa mayoría de las pacientes.

RESULTADOS

Es sin lugar a duda la cirugía más agradecida. Si en tu caso está indicado, te animamos a que te intervengas.

RECUPERACIÓN

Al ser un proceso poco doloroso la recuperación es rápida, habitualmente a las 2 semanas han cicatrizados las heridas.

[¿Qué es la reducción de pecho?]

En primer lugar, aclarar que reducción de mamas, reducción de pecho, reducción de busto, reducción de senos, o mamoplastia de reducción son sinónimos de la misma intervención. En la inmensa mayoría de los casos se refiere a la mujer, aunque es un término que puede aplicarse al hombre que presenta ginecomastia (desarrollo excesivo de las mamas en un varón).

No hay que confundir reducción de pecho con reducción de areolas (piel pigmentada alrededor del pezón). Éste último es un procedimiento que habitualmente se suele llevar a cabo siempre en la mamoplastia de reducción mamaria, y consiste en realizar una disminución del diámetro de las areolas. El tamaño de la areola que se considera más armonioso está en torno a los 42 mm, no queriendo decir que otros tamaños sean considerados inestéticos, ya que dependerá de las variaciones anatómicas y raciales de la mujer. Tampoco confundir con la reducción de pezón que es la parte que más sobresale en la mama y que a través de la cual se da el pecho.

Aclarados estos puntos, podemos definir la reducción mamaria como el procedimiento quirúrgico por el que se reduce el tamaño de las mamas de una paciente. Con el procedimiento no solo se consigue reducir el tamaño de las mamas, sino que el pecho es además elevado y el tamaño del tejido areolar reducido, sin afectar el tamaño del pezón.

La mamoplastia de reducción o reducción de mamas es una técnica quirúrgica que consiste en reducir el tamaño de la mama y remodelarlo para aliviar normalmente problemas físicos relacionados con las mamas excesivamente grandes y pesadas, como dolores de espalda, cuello, así como problemas psíquicos por la inaceptación de esta parte del cuerpo.
Lo que se hace con este tipo de intervenciones es reducir la glándula, el tejido graso y la piel que la envuelve, ajustando así unas mamas más altas, tensas y armoniosas. También se puede reducir el tamaño de la areola.

[¿Cuáles son los beneficios de hacerse una reducción mamaria?]

Los beneficios de la  reducción mamaria incluyen una mejoría de las molestias que provoca un pecho excesivamente desarrollado y falta de sustentación. Esas molestias pueden traducirse en:

- Dolores articulares en cuello y hombros, incluyendo cefaleas en algunas pacientes 

- Intertrigos  o eccemas a nivel del surco submamario, o hiperpigmentación de la piel por roce con el sujetador

- Alteración del centro de gravedad en la deambulación que puede provocar alteraciones neurológicas por la tensión de los nervios, traduciéndose en adormecimiento de brazos y manos.

- Dificultad respiratoria debido al exceso de peso sobre la caja torácica, sobre todo al tumbarse.

En otro plano estarían las mejorías en el aspecto psicosocial:

-Mejora de la autoestima, ya que un volumen  excesivo de pecho  puede provocar en algunas pacientes inhibición social.

-Incremento de la actividad física. Es frecuente que las pacientes  con hipertrofia mamaria tengan que utilizar 2 sujetadores para realizar actividad física y esta esté dificultada por las molestias que les provoca el movimiento del pecho mientras corren o saltan. 

[¿Quién puede hacerse una reducción mamaria?]

Toda mujer con un volumen  excesivo de pecho, siempre y cuando cumpla estos cinco puntos:

  • Molestias que dificulten el día a día. 
  • Tamaño desproporcionado y falta de sustentación
  • Peso estable. Las pacientes con sobrepeso y en casos seleccionados de pacientes obesas pueden ser intervenidas, aconsejando a estas últimas una pérdida   de peso  previa a la intervención. 
  • Deseos genésicos cumplidos o lejanos. Es decir, o bien que ya hayan tenido hijos, o se planteen en un futuro a medio plazo.
  • Buen estado mental y expectativas realistas.

La edad no es determinante aunque podríamos   agrupar a las pacientes que acuden a la consulta en dos grupos de edad: aquellas mujeres  con edades comprendidas entre 17-27 años que sufrieron un desarrollo desproporcionado y las pacientes entre 35-65 años en la que tras embarazos,  o con el paso de los años han sufrido un incremento de volumen del pecho  unido a una caída del mismo.

Esta intervención va dirigida sobre todo a mujeres con mamas grandes que presentan problemas físicos de espalda, cuello, etc., debido al exceso de peso, así como irritaciones de la piel debajo de la mama o problemas respiratorios. Suele ser, por tanto, una demanda más funcional que estética.

No está recomendado a mujeres que pretendan dar el pecho después del embarazo. Ya que es probable que no se pueda dar el pecho tras la intervención.

[Lugar de la intervención]

La reducción de mamas o mamoplastia de reducción, es una técnica quirúrgica que requiere ingreso en una clínica u hospital y se realiza dentro de un quirófano. Nunca debe realizarse dentro de una consulta.

[¿Qué tipos de técnicas se utilizan?]

Las técnicas se pueden clasificar es en función del pedículo  diseñado. El pedículo es la zona del complejo areola pezón que queda unido al resto de la mama. En función del pedículo existen muchas técnicas, con pedículo superior, supero interno, lateral, inferior, superior e inferior,…. 

En algunos casos no es necesario un pedículo porque la areola va injertada, en estos casos la pérdida de sensibilidad es permanente. Esta última técnica se utiliza  cuando el volumen a resecar es muy grande,  existen comorbilidades importantes, o durante la intervención se evalúa que el pedículo no es viable.

Para mi es fundamental saber seleccionar la técnica más apropiada en función de cada caso. 

Las técnicas utilizadas son bastante variadas, aunque todas ellas prosiguen el mismo fin, una posición de la areola más alta, un estrechamiento de la base y una forma más natural. Generalmente la incisión tiene forma de ancla o T invertida, colocándose alrededor de la areola, en una línea vertical hacia abajo desde la areola y en una línea horizontal en el surco que hay debajo de la mama.
En la mayor parte de los casos se utilizará un drenaje y un vendaje. También se puede utilizar una incisión periareolar (para mamas ligeramente hipertróficas) o incisión vertical (para hipertrofias moderadas)
Es bastante común, una vez terminada la intervención, realizar una liposucción en la zona axilar, para reducir los cúmulos grasos.

[Tipo de anestesia indicados para la mamoplastia  de reducción]

La máxima seguridad se ofrece cuando se realiza bajo anestesia general, aunque  la cirugía puede realizarse bajo anestesia local y sedación. En nuestro caso solo realizamos el procedimiento bajo anestesia general y  con ingreso en hospitalización durante al menos una noche. En nuestras manos el procedimiento rara vez se demora más de 2 horas y 15 minutos. Dicho lo cual siempre puntualizo que la medicina no es matemáticas y  pueden alterarse los tiempos.

Para la reducción de mama se utiliza siempre anestesia general, donde el paciente quedará completamente dormido durante la operación no percibiendo así ningún dolor ni teniendo recuerdos de la intervención.
La anestesia general se realiza mediante inducción intravenosa y mantenimiento inhalatorio.

[¿Qué tipos de incisiones se realizan?]

Las intervenciones de reducción de pecho pueden clasificarse en función de las cicatrices que se realizan en 3 grupos:

  • 85% Cicatriz en T invertida. Es sin lugar a dudas la más utilizada.  En mis casos corresponde prácticamente al 95%. Es la que mejor controla la forma de la mama desde el postoperatorio inmediato
  • 5-10% Cicatriz vertical. Es la menos empleada. Tiene la ventaja de no necesitar la cicatriz horizontal, pero el inconveniente de que la forma de la mama durante los primeros meses es rara. Se utiliza para casos en el que el volumen a resecar es inferior a 800 gr, aunque existe cirujanos que la utilizan  para volúmenes superiores.
  • 5% correspondería a una miscelánea en los que ajustaríamos el tipo de incisión a características particulares de cada paciente.

Las cicatrices tras la intervención se sitúan alrededor de la areolar (siempre)  y en forma de T invertida o solo una línea vertical. La cicatriz de la areola normalmente evoluciona muy bien,  al igual que la vertical, la horizontal es la que  puede evolucionar peor. Sin embargo, esta cicatriz queda oculta  por el tejido mamario y  no es visible en la mayoría de los casos, mientras la paciente está en bipedestación (de pie).  En mi experiencia la cicatrización  dependen al 90% de la propia paciente siempre y cuando se utilice una técnica apropiada. Las personas de piel más clara cicatrizan mejor que las personas  con pieles muy morenas. Es fundamental preguntar por la existencia de cicatrices hipertróficas o queloides  sobre heridas previas. 

En lo que respecta a los cuidados de las cicatrices tras reducción de pecho, nosotros empleamos la utilización de apósitos desde el primer día. A partir de las 2-3 semana recomendamos utilizar parches de silicona tipo mepiform o trofoblastin. Si las cicatrices tienen buen aspecto aplicamos solo aceite de rosa de mosqueta. La aplicación del láser intraoperatorio  podría ser indicado en las pacientes que tienden a cicatrizar  formando queloides.

[Duración de la intervención]

La duración de esta técnica quirúrgica puede variar dependiendo de la complejidad de la intervención, pero suele estar en torno a 3 o 4 horas.
Si la cirugía se acompaña de otro procedimiento o intervención, el tiempo puede aumentar.

[¿Cómo es el proceso de la cirugía?]

Antes de la reducción de mamas

El paciente debe acudir a un mínimo de 2 consultas preoperatorias. En la primera se examina el caso y se explica el procedimiento, en la segunda se resuelven dudas y se marca la fecha de la cirugía, con un mínimo de 2-3 semanas.

Se realiza un estudio preoperatoria, habitualmente unos días previos a la intervención, en el que tras un análisis tendrás una consulta con el equipo de anestesia.

El día de la cirugía.

El paciente acude al Hospital el día de la cirugía marcado. En admisión entrega nuestra carta de presentación, desde allí le acompañan a su habitación en la planta de hospitalización.

Las enfermeras comprueban que dispones de toda la documentación, te entregarán el pijama quirúrgico, hacen una primera toma de constantes. A continuación, te invitan a que te vayas al baño, para colocarte el pijama quirúrgico y procedas a meterte en la cama.

Poco después llegará el celador para llevarte al área quirúrgica, donde se te cogerá una vía. Nuevamente, se comprueba toda la documentación y se realiza un nuevo check list antes de llevarte al quirófano, donde te presentaran al personal del quirófano. Esto será lo último que recuerdes, la inducción anestésica es muy rápida y las medicación te produce cierta amnesia. Lo siguiente que recuerdes será en la zona de recuperación postanestésica. Permanecerás allí durante 30-90 minutos trascurrido ese tiempo te subirán a la habitación.

No podrás tomar nada pasadas 6 horas de la cirugía, pasado ese tiempo te incorporan para ir al baño e iniciar la tolerancia a líquidos.
El ingreso durará entorno a las 24 horas, tiempo que también llevarás unos drenajes.
En el informe de alta vendrá indicada la medicación que tienes que tomar, así como la fecha de la primera revisión.

[Postoperatorio reducción de pecho]

La reducción mamaria  es, contrariamente a los que piensan muchas pacientes, una intervención que tiene un postoperatorio  con pocas molestias en el 95% de las pacientes  (atención lo entregamos por escrito, estamos muy seguros de ello); es por lo tanto, un proceso NO DOLOROSO.  La realidad es que se pierde bastante sensibilidad en la mama, y esta pérdida es máxima la primera semana, empezando a recuperarse a partir de la segunda semana. Durante la segunda semana la sensibilidad comienza a  volver a las mamas, esto unido a que la medicación  analgésica se suspende,  puede resultar en la percepción de algunas molestias más que  durante la primera semana.   La  total recuperación varía en función de la técnica,   recuperándose en torno al  30-70%  de la sensibilidad  pasado un año.

En lo que respecta a las curas postoperatorias, en la primera consulta  tras la intervención se retira el vendaje. El pecho es lavado con solución antiséptica y se  colocarán unos apósitos que permite la higiene diaria normal (ducharse), no hay que aplicar ningún producto sobre los apósitos. Es  normal que en los días posteriores sangres un poco por lo que te aconsejaremos que coloques una compresa debajo del sujetador deportivo para que no manches el sujetador.

Sobre las suturas o puntos, el 100% son reabsorbibles y el 98% internos. A partir de las 2 semanas se suelen retirar las suturas externas que no hayan caído. Retirarlos NO DUELE.  A partir de la 3º-4º semanas podemos aplicar las tiras de silicona o la crema de rosa de mosqueta. Muy importante, a partir de la 2º semana,  la piel del pecho se descamará, es normal, se recomienda  aplicar una crema hidratante. 

Además, puede surgir unas pérdidas temporales de la sensibilidad en el pezón y la areola, que también ira recuperando poco a poco. La paciente llevará en el postoperatorio un vendaje y unos apósitos que serán retirados días más tarde sustituyéndose por un sujetador especial.
Normalmente a las 24 o 48 horas de la intervención la paciente recibe el alta y puede comenzar a hacer una vida normalizada, aunque se recomienda no realizar grandes esfuerzos durante la primera semana. Deberá seguir una serie de revisiones durante los meses posteriores. No es recomendable masajes fuertes en la mama durante los dos primeros meses.

Ahora bien ¿cuándo puedo  regresar a trabajo? Depende mucho del tipo del oficio . La mujer que realiza un trabajo esencialmente de oficina puede incorporarse  trascurrida 1 semana de la cirugía. Para trabajos con mayor actividad física  en los que son necesarios múltiples desplazamientos, o con carga física ligera, se  recomendaría esperar al menos 2-3 semanas. Para un trabajo esencialmente físico se recomendaría esperar entorno a las 4-6 semanas. 

Igualmente, para la actividad física, durante la primera semana, hay que evitar los esfuerzos, o  elevar mucho los brazos (el limite sería no elevar la mano por encima del codo). En la segunda semana se recomienda dar paseos de 20-25 minutos, y ya se pueden elevar los brazos sin carga. A partir  de la tercera semana podremos aumentar el tiempo de los paseos, o montarnos en una bicicleta estática.  Durante la cuarta semana podríamos iniciar la actividad deportiva de forma progresiva.

[Vuelta a la normalidad]

La vuelta a la normalidad está en torno a 48- 72 horas. Es recomendable durante este tiempo y hasta transcurrida unas 3-4 semanas que la paciente no realice grandes esfuerzos, así como limitarse con el ejercicio físico hasta una completa recuperación. Trascurrido este tiempo la paciente podrá hacer una vida normalizada.

[¿Cómo son los resultados?]

Los resultados de la reducción mamaria, cuando el proceso evoluciona sin complicaciones, son sencillamente espectaculares. El cambio en la imagen de la persona y  el alivio inmediato (a las pocas horas tras las intervención  pueden apreciarse los cambio) de las molestias, hacen que yo la  considere como la cirugía que más satisfacción aporte  a las paciente. Es tal la satisfacción que ninguna paciente se preocupa por la cicatrices. 

Siempre explico que durante las primeras semanas el resultado esta artefactado por la inflamación. Las pacientes tienen la ilusión óptica de llevar unas prótesis. Con el paso de los meses, la parte superior va disminuyendo la inflamación y el aspecto empieza a ser natural. 

 Bajo mi criterio no es necesario colocar implantes cuando se realiza una reducción de pecho. Sin embargo, algunos cirujanos emplean un pequeño implante redondo para asegurar el relleno del polo superior de la mama. 

En mi consulta siempre contraindico la utilización de implantes en una reducción mamaria.  En aquellos  casos que sea necesario, se podrá realizarse una autoprótesis con el propio tejido de la paciente. Hago hincapié en referirme a una reducción mamaria. Muchas paciente presentar el pecho muy caído y vacío. Un pecho muy caído, aunque vacío  puede parecerle a la paciente grande erróneamente. En estos casos  la intervención que  necesitan no  es una reducción mamaria sino  una mastopexia con prótesis.

Los resultados en este tipo de intervenciones no son inmediatos. Podrá verse a los meses posteriores a la intervención. Aproximadamente a partir de los 6 a los 7 meses las mamas ya tengan una forma definitiva.
Este tipo de operación deja unas cicatrices permanentes, aunque con el paso del tiempo se irá notando cada vez menos, aunque nunca desaparecen por completo.

[Reducción de pecho antes y después]

Hoy por hoy, la red está llena imágenes de antes y después. Por desgracia la finalidad es estimular el consumo (la gran mayoría de estas imágenes son de resultados espectaculares) y no proporcionar al paciente una aproximación objetiva del hipotético resultado en su caso particular.

Dos pacientes con la misma cirugía puedes obtener resultados muy dispares.

En honor a la verdad y por la confidencialidad de las pacientes, sólo se mostraran casos de pacientes en consulta y siempre con características similares al suyo. El paciente ha de buscar mejorar su aspecto, pero nunca un determinado resultado.

Nuestra intención es que el paciente reciba una información veraz y objetiva. El resultado de un paciente nunca pude extrapolarse a otro.

[Riesgos asociados a la intervención]

Los riesgos asociados a la reducción de mamas no son frecuentes, aunque como cualquier tipo de intervención pueden existir complicaciones.
Uno de los riesgos que pueden asociarse es la pérdida de sensibilidad en el pezón. Aunque esta pérdida suele ser temporal, en ocasiones llega a ser permanente. También puede verse afectada la capacidad de dar de mamar, por eso es recomendable que esta operación se haga después del parto.
Otro tipo de complicaciones suele ser: necrosis parcial o total de la areola, adiponecrosis o formación de cicatriz hipertrófica o queloidea.

[Reducción mamaria instrumental]

Respecto al instrumental no es necesario uno específico para esta intervención, dentro del material habitual de cirugía plástica. Es imposible realizar una reducción de mamas con Láser. En casos MUY seleccionado se puede realizar una reducción mediante liposucción o liposucción asistida por láser, o realizar ese proceso en los laterales de la mama; pero repito, es extremamente infrecuente. En la inmensa mayoría de los casos es necesaria la extirpación de piel.

[Reducción de pecho sin cirugía]

Habitualmente la pérdida de peso conlleva una pérdida de volumen mamario en aquellas mamas cuyo componente es principalmente graso. Sin embargo, en muchas mujeres a pesar de perder peso, no consiguen disminuir el volumen del pecho, porque presentan un predominio de tejido glandular. Otras mujeres consiguen disminuir el volumen pero se acentúa la caída de la mama.

[Reducción de mama ¿con que talla me voy a quedar?]

Siempre explico que la talla nunca varía. Me explico: la talla viene dada por el contorno torácico y este no cambia tras la cirugía. Lo que si varía es la copa. A veces, puede ocurrir que una paciente que utilice un sujetador 100 copa D pase a utilizar una talla 100 copa B y que también le sirva una 95 copa B.

[El precio de la intervención]

El precio de la intervención suele rondar entre los 6.000-8.000 euros. La variación es tan amplia por la diversidad de Hospitales y clínicas que existen. No es comparable un Hospital de Día, sin camas de ingreso, que un Hospital de tercer nivel con todas las especialidades médicas y con camas de UCI. Otro factor muy importante es el profesional o equipo quirúrgico que será responsable por la intervención (para mí es sin duda el factor más determinante). El precio habitualmente es cerrado, incluye los honorarios del personal, de la clínica, el estudio anatomo-patológico del tejido extirpado, el estudio preoperatorio y las revisiones médicas. En muchas ocasiones, si existe una complicación suele estar incluido una revisión quirúrgica.

A todos nuestros paciente el Hospital les entrega una factura aunque también pueden solicitarla en atención al paciente.  Todo los abonos se realizan mediante transferencia bancaria, pudiendo abonarse en metálico el importe establecido por ley.

[Reducción de pecho por la seguridad social, o en hospitales públicos y sus requisitos]

Sí es posible realizarse una reducción de pecho por la seguridad social, la gigantomastia es una patología que está cubierta en la cartera de la seguridad social.

Existen una serie de criterios que pueden variar ampliamente de centro a centro, solo de forma orientativa reproduzco los más habituales:

- Indice de masa corporal (IMC) normal o sobrepeso. Dependiendo del centro pueden excluir a paciente con sobrepeso. Usualmente son excluidas sistemáticamente las pacientes que presenta obesidad hasta que el peso quede controlado. Aunque una mujer obesa puede ser intervenida, se piensa que si se baja el peso, el volumen de las mamas puede reducir, aunque por desgracia no siempre es así. En muchos casos, el volumen de las mamas es sobre todo a costa de tejido glandular, además, el excesivo volumen de las mamas puede dificultar la actividad física. En nuestra práctica privada nuestro criterio es que la mujer haya permanecido con el mismo peso durante los últimos meses, no obstante se le explica que lo ideal es que se pierda peso. La obesidad puede aumentar el riesgo de complicaciones y el riesgo anestésico. Si la gigantomastia es muy invalidante, y la paciente no tiene otros factores de riesgo pude ser intervenida.

- Distancia yugulo pezón por encima de... cm. Varía también en función del centro en algunos centros es por encima de 32-34 cm en otros por encima de 36 cm. Siendo el yugulo en la parte más alta del esternón.

- Volumen de resección estimado. Este es quizás unos de los criterios que habitualmente es más consensuado entre los diferentes centros. Se suele haber de la extirpación estimada de 1 kilo por cada mama.

- Presentar patología cervical añadida en forma de hernias discales, artrosis cervical o cirugía cervical previa.

- En algunos centros, simplemente no realizan esta intervención por alta demanda de patología oncológica y las pacientes son descartar por ese motivo.

[Reducción de pecho por Adeslas, Asisa, Sanitas u otra compañía aseguradora privada]

Los criterios en este caso suelen ser los mismos que los de los hospitales públicos. El problema está a la hora de elegir el cirujano. La inmensa mayoría de los cirujanos plásticos no realizan esta intervención por ninguna compañía aseguradora.

[Reducción de pecho y sujetadores]

Existen sujetadores específicos para las cirugías mamarias. Estos sujetadores deben llevarse durante las primeras 4-6 semanas. En muchas ocasiones un sujetador deportivo nos puede suplir a los anteriores, siempre que se tengan broche adelante o atrás. Los sujetadores sin cierre requieren de grandes contorsiones por lo que desaconsejo su uso durante el primer mes.

Muy importante que el color del sujetador sea “sufrido”. Es normal un leve sangrado las primeras semanas, un sujetador muy claro puede quedar manchado definitivamente a pesar del lavado.

[Reducción de pecho y deporte]

A partir del 3-4 días se pueden iniciar los paseos de 15-20 minutos, incrementado el tiempo a 30-40 minutos a las 2 semanas. A partir de la 3º semanas puedes probar con la bicicleta estática, o incrementar los paseos hasta una hora. Solo a partir de las 4-6 semanas podremos plantearnos volver al gimnasio de forma progresiva a realizar nuestras rutinas, o salir a correr.

[Reducción de pecho y cáncer de mama]

La reducción de pecho no excluye la presentación a posterior de cáncer de mama, ya que lo normal que se dejemos un cierto volumen de tejido glandular. Antes de la intervención es necesario unas pruebas de imagen de la mama. Además, se envía a estudio el tejido mamario resecado.

[¿Por qué elegir a Instituto Español de Cirugía Plástica?]

Cuando pensaba como contestar a esta pregunta pensaba en mis compañeras: la Dra. López, una cirujana valiente y capaz afrontar los problemas quirúrgicos más complejos; la Dra. Rubio, quizás la persona más inteligente con la que haya trabajado; o la Dra. Gómez, que suma además un tesón y resilencia increíbles. Todas ellas formadas en hospitales públicos, bajo el estricto programa de aprendizaje MIR avalado por el Ministerio de Sanidad, cuya nota de corte es de las más altas. La dificultad es comparable a las oposiciones a judicatura, inspección de hacienda, fiscal o notaria, al cuerpo diplomático,… Todas pertenecen a la SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética, trabajando en algunos de los hospitales más punteros de España: Hospital La Paz y Hospital Puerta del Hierro.

Por si fuera poco, por encima de todo lo anterior, destacan por su calidez humana, su compañerismo y sus deseos de ayuda al prójimo, atributos primordiales para poder proporcionar una atención integral al paciente.

Comencé a interesarme por esta intervención tras comprobar el importante volumen de pacientes con esta patología y la gran satisfacción que provocaba entre las pacientes los resultados. Pacientes que no desean intervenirse por motivos estéticos, sino por querer que el pecho no sea un hándicap en su vida. Cuantas más pacientes operábamos, más pacientes acudían a consulta, fuimos variando las distintas técnicas descritas adaptándolas para alcanzar los mejores resultados.

Operamos a mujeres jóvenes, que luego nos recomendaban a sus madres, es muy curioso, pero si siempre operamos a la hija y luego a la madre. A mujeres pertenecientes a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, que no podía llevar el chaleco abrochado, a profesoras, monitoras de gimnasio, varias juezas,… todas con el mismo problema que les afectaba de forma diferente en su día a día.

¿Por qué elegir el IE Cirugía Plástica? ¿ Cómo no elegirlo?

[Preguntas frecuentes sobre la reducción de pecho]

¿Es posible la lactancia materna después de la intervención?

Si es posible dar el pecho al bebé, aunque existe riesgo de no poder hacerlo si la reducción de la mama es muy grande. No recomendamos la intervención si tiene planificado dar el pecho.

¿Voy a seguir teniendo sensibilidad tanto en la areola como en los pezones?

Se puede mantener una sensibilidad normal. Durante las primeras semanas la sensibilidad se verá reducida, normalmente temporalmente. En ocasiones esta insensibilidad puede ser permanente.

¿Los resultados serán permanentes?

Los resultados de la reducción de mama no son permanentes. Dependerá del cuidado del paciente en este sentido.


>> La primera consulta

En la primera consulta se le hará un cuestionario a cerca de su salud, en la que el cirujano le preguntara si padece alguna enfermedad, toma o es alérgico a algún medicamento, intervenciones quirúrgicas previas entre otros.
Es muy importante que la comunicación entre el paciente y el cirujano plástico sea fluida, para que así el cirujano pueda saber cuáles son sus expectativas y que este le explique las limitaciones de la intervención.
Se le explicara también como se realiza el procedimiento en qué centro se realizara, sus riesgos, como es el postoperatorio….
Finalmente, será informado del precio y las opciones de financiación.
La primera consulta será meramente informativa, en el caso que se quiera intervenir se le emplazará a una segunda visita, dónde se planificara la fecha de la intervención, se le tomaran fotografías preoperatorias y se le resolverán las últimas dudas; para así realizar los estudios preoperatorios oportunos para cada caso.

Lo último sobre la reducción mamaria en Madrid

Reducción mamaria basada en la evidencia

Con la reciente publicación del artículo: Breast Reduction: Surgical Techniques with an Emphasis on Evidence-Based Practice and Outcomes queremos realizar un pequeño resumen del mismo para llevar esta información a nuestros pacientes debido a la singular relevancia del mismo.

Es de sobra conocido el alto grado de satisfacción de los pacientes con esta cirugía1 , así como el beneficio sobre la ansiedad, depresión, la imagen corporal, las relaciones sociales o incluso a la hora de vestirse.

El primer artículo publicado sobre la reducción mamaria fue del Francés Raymond Passot en 1953, en ese primer artículo ya se hablaba de la importancia del marcado prequirúrgico, tratar de forma diferente a la piel y a la glándula, así como la necesidad de eliminar el tejido ptosico o caído.

El soporte vascular al pecho viene principalmente de la arteria mamaria interna y secundariamente de la torácica lateral y del sistema toracoacromial. El retorno venoso es superficial y drena principalmente superomedialmente4. La inervación viene a nivel intercostal desde el 2º al 6º espacio intercostal, siendo el 4º espacio intercostal el principal.

La cicatriz en T invertida o patrón de Wise fue descrita por Robert Wise en 1956, siendo la técnica más empleada por los cirujanos plásticos en Estados Unidos5. (Es también la más empleada por mí) Esta técnica permite a los cirujanos utilizar cualquier tipo de pedículo (tracto de tejido que conecta con el complejo areola pezón), superior, superomedial, medial, inferior, lateral, central o bipediculado. La elección del pediculo viene motivada por la morfología la mama, o la presencia de cicatrices previas.

El pediculo superomedial es el más utilizado (coincidiendo en mi técnica habitual), sin embargo no todas las pacientes son candidatas a utilizar este pedículo. El marcaje de la posición del pezón es fundamental hay que evitar marcarlo muy alto (imprecisión bastante frecuente que puede lastrar nuestro resultado, otra imprecisión se origina de no alargar las cicatrices en el surco de la mama).

Las técnicas de en la que se reducen cicatrices, pueden ser utilizadas para casos muy concretos:

-Cicatriz únicamente periareolar descrita por Benelli6 exclusiva para casos muy concretos ( personalmente nunca la he empleado, ni tampoco la he visto emplear a ningún compañero como técnica de reducción mamaria, sí que la utilizo como técnica de mastopexia).

-Cicatriz vertical, incialmente descrita por Arie7, popularizada por Lassus8 y posteriormente Lejour9 que añadió a la técnica de Lassus las suturas al pectoral e incorpora la liposucción a la cola de la mama. Hall-Findlay10 modifico la técnica de Lejour utilizando el pediculo superomedial y abandonando la liposucción a o las suturas al pectoral. (Esta técnica ha de ser cuidadosamente seleccionada, no es útil para reducciones de mamas con importante volumen por encima del 800 gr, ni en los casos en los que exista abundante piel. Hay que subrayar también el aspecto de la mama que durante el primer año es cuando menos extraño).

Reducción de mama con injerto de areola

Está indicada cuando existe una ptosis (caída) muy significativa de la mama, el volumen a resecar es muy elevado, existen comorbilidades de la paciente, o cirugía previa en la mama que interfiera en la viabilidad de los pedículos.

También es utilizada como técnica de rescate, cuando intraoperatoriamente se aprecia que existe algún problema con la vascularización del pedículo.

Recomendaciones basadas en la evidencia

  • Estudio mamográfico previo para mujeres mayores de 40 años12
  • La exploración física  no está indicada para la detección del cáncer de mama.
  • Utilización de medicación antibiótica profilácticamente13
  • Trombosis venosa profunda no existe evidencia de necesitad de mediación profiláctica  salvo para paciente de alto riesgos14. Parece razonable la suspensión de los anticonceptivos orales  2 semanas antes y después de la cirugía.
  • El uso de drenajes no se ha visto que aporta beneficios15. ( en mi práctica habitual los coloco en función del IMC y los hallazgos en la cirugía)

Riesgos postoperatorios

Los riesgos postoperatorios son bajos, especialmente si los contraponemos con los beneficios de la cirugía.

El índice de complicaciones esta entorno al 6,2% siendo complicaciones mayores el 3%.16 Las complicaciones se han visto asociadas a comorbilidades previas como la diabetes, trastornos de la coagulación, la hipertensión, esteroides y el hábito tabáquico.

El tabaco se ha relacionado con infecciones postoperatorias17,  y necesidad de reoperación18 además de problemas con la cicatrización19

La obesidad se ha visto un incremento de complicaciones en relación con el incremento del IMC20 (índice de masa corporal), quizás también porque se ha visto que  a mayor IMC mayor resección de tejido mamario. Sin embargo, el grado de satisfacción no varía en función del IMC y  aunque se recomiendo la pérdida de peso previa a la cirugía, se justificaría intervenir una paciente con obesidad en función de los beneficios que la intervención aporta a la paciente. (Muchas de mis pacientes  aunque obesas el grado de hipertrofia es tal que le impide realizar una vida  normal, superponiendo el beneficio de la cirugía al incremento de complicaciones).

El uso de ketorolaco (un antinflamatorio) no se ha visto asociado a un riesgo incrementado de sangrado.21

Resultados de la reducción mamaria

Para el análisis de los resultados se utiliza la herramienta BREAST-Q.

Su uso no ha visto  que las mujeres con IMC mayor y copas de sujetador mayores manifiesten más molestias que aquellas con IMC menores y copas menores.  Por lo que el tamaño de la copa no puede ser el valor más determinante a la hora de valorar una paciente.22 (En mi opinión es el grado de ptosis o caída de la mama  mama el factor más determinante)

El análisis de los resultados con el BREAST-Q  ha demostrado  una mejoría en bienestar psico-soccial, sexual y físico. Las mujeres con mayores mejoras son aquellas que presentaban asimetrías o hipertrofia mayores.

El momento de mayor satisfacción según BREAST-Q se produce a los 3 meses tras la cirugía.

Para más información sobre todo el proceso  os invitamos a leer nuestra guía de reducción mamaria. 

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
  1. American Society of Plastic Surgeons. 2017 plastic surgery statistics report. Available at: https://www.plasticsurgery. org/documents/News/Statistics/2017/plastic-surgery-statistics-full-report-2017.pdf. Accessed December 27, 2018.
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Sobre Mí

Doctor Marco Amaya

Cirujano Plástico y Estético Especialista en Reducción de Pecho

El Dr. Marco Amaya aporta a sus pacientes un punto de vista objetivo sobre la realidad sus problemas, contextualizandolos de manera individualizada. Ha sido elegido como el cirujano mejor valorado de Madrid y el 2º mejor valorado de España. Formado en la Universidad de Extremadura completo sus estudios en la Universidad de Sevilla. Licenciado en Medicina es especialista vía MIR en Cirugía Plástica Estética y Reparadora, miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora SECPRE. Con experiencia internacional el Dr. Marco Amaya es experto en cirugía mamaria con especial interés en la cirugía de reducción mamaria, cirugía facial y corporal. Destaca por su afabilidad y su carácter empático.

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